¿Qué sería diciembre en México sin Posadas? … tradición arraigada a través de los siglos que tiene su origen en las celebraciones aztecas sobre el advenimiento de Huitzilopochtli, el niño Sol, su principal deidad. Celebradas durante el periodo denominado Panquetzaliztli iniciaban con una carrera encabezada por un corredor muy rápido que cargaba en brazos una figura del Niño Sol realizada con amaranto, seguido por una multitud, partia de la Gran Casa del Sol (Huey Teocalli) y llegaban hasta Tacubaya, Coyohuacan (Coyoacán) y Huitzilpochco (Churubusco).
Se consideraba que el día 20 de diciembre, cuando el Niño Sol había recorrido toda la bóveda celeste, moría y se iba a Mictlán, lugar de reposo o de los muertos, donde se transmutaba en un colibrí para renacer el día del solsticio de invierno, 21 de diciembre, Huitzilopochtli que precisamente significa “colibrí del sur”.
Entre los diferentes festejos y rituales previos al nacimiento del Niño Sol, se celebraba un ritual que precisamente da nombre al mes azteca. Se colocaban unas banderitas (pantli) de papel amate a todos los arboles frutales y plantas comestibles como zapotes, capulines, aguacates, guayabos, nopales, etc.. posteriormente se sahumaban los arboles y se les ofrendaban tortillas (tlaxcalli) y pulque (meocli) para agradecerles los frutos que habían servido de alimento durante el año.
El Panquetzaliztli, se celebraba, los últimos días del calendario azteca, que se correspondía al periodo comprendido entre el 16 de diciembre y el 5 de enero de nuestro calendario.
Por esa razón y aprovechando la coincidencia de fechas, uno de los primeros evangelizadores, el fraile agustino Diego de Soria, solicitó autorización al Papa para realizar nueve misas, en los días anteriores a la navidad para celebrar el nacimiento de Cristo como el verdadero sol y luz del mundo. Dicha autorización, fray Diego de Soria la consiguió en 1587 del Papa Sixto V. A partir de esa fecha en México se realizaban las llamadas misas de aguinaldo del 16 al 24 de diciembre, terminada la misa se realizaban festejos con luces de bengala, cohetes, piñatas y villancicos.
En el siglo XVIII, aunque seguía oficiándose misa de aguinaldo, la celebración pasó a tomar más fuerza en los barrios y en las casas, sustituyéndose la música religiosa por la popular.
Hoy en día son muy diferentes a las originales, el espíritu religioso de antaño dejó paso a un nuevo espíritu de hermandad, convirtiéndose en una ocasión para compartir, celebrándose posadas familiares, entre amigos, compañeros, de empresas, dándole un nuevo color a la tradición.
Para este 2011 las propuestas para celebrar tu posada en Cancún son realmente atractivas, menús y lugares para todos los gustos … te dejamos nuestra selección para que elijas la tuya …
